miércoles, 30 de noviembre de 2016

Gracias al amor por el pan, a mis ojos por los paisajes, al corazón por el camino. Dos veces han venido pequeñas aves a buscarme, una mientras te miraba en el comedor, la otra cuando estaba lejos y pensaba en ti, el ave voló y quise guardarte en mis poemas. Hoy vi tu rostro y amé tu sombra junto a la mía. Un poco de luz sobre el muro dibuja la felicidad.

jueves, 24 de noviembre de 2016

¿Cómo guardar todo en el mismo sitio sin perder el orden?



De nuevo me miro, busco en mis ojos lo que soy, encuentro la belleza desconocida de algunos pensamientos, las ideas que vuelven, las voces que casi se han borrado de mi mente. Mientras duermo los versos hacen una terrible fiesta en mí, son pesados, reales y espantosos, a veces hay mucho silencio en un lugar salvaje que nunca he logrado descifrar, cada cosa es enorme y me abruma. Cuando despierto voy a la cocina, sonrío mientras preparo un café, y me parece tan cansado tener que guardar la realidad, los sueños y las ideas en una línea, en una hoja, en un libro, tres momentos distintos del mismo mundo alborotado, tres lugares para tres cuerpos.

jueves, 29 de septiembre de 2016

Así lo veo, cuando escribo es mi manera de existir, de estar aquí, inventar, soñar. Hoy ha sido un día extraño, no tuve noticias de mis padres, vino a verme una amiga que no me visitaba desde hace un mes, bebimos café y nos pusimos al corriente con nuestras vidas, ella se cambiará de casa hacia los suburbios y yo he querido hacerlo desde hace tiempo, alejarme de la ciudad, descubrir en la quietud y en el silencio esa otra parte de mí, espero pronto suceda, mientras tanto seguiré mirando por la ventana de mi pequeña habitación una luna densa en la noche sin estrellas.

miércoles, 28 de septiembre de 2016



Necesito un sitio para guardar mis cosas, el aroma de las manzanas verdes, las listas interminables, el café de la mañana, los poemas por leer, un lugar donde lo que se me ocurra pueda suceder entre las letras, entre párrafos llenos de vida, la manera en que a veces observo el mundo, la quietud y la intensidad de los días. Hay cierta libertad en el vértigo de estar al filo de lo virtual, es emocionante, los espero cuando gusten venir.