miércoles, 22 de marzo de 2017

Una noche escribí encerrada en un armario, con la poca luz que daba la pequeña pantalla de un teléfono, afuera todo era ruido y destrucción, el impulso y la necesidad de plasmar algunas palabras me llevaron a ese extremo.
No comprendo los días sin pasión, las palabras sin vida y sin raíz, para mí no es solamente el impulso (deseo), también es llegar siempre al clímax, construir algo, a veces un poema, a veces algo más.

He escrito desde la cama de un hospital, desde mi propia cama cuando me quedé sin poder caminar (por un tiempo), escribí desde la oscuridad, el dolor, el miedo, escribí sin tener a la mano un vaso de agua o un plato de comida caliente, escribí cuando no había en casa nada para protegerme del frío, solamente un montón de periódicos viejos.
¿Por qué muchos que tienen todos los medios para crear, no lo hacen o lo hacen tan mal?
No puedo entenderlo, ¿qué saben del amor, del compromiso, de la necesidad en todas sus formas, en todos los sentidos?
¿Están muertos frente a la pantalla, están muertos mientras sostienen un lapicero?


lunes, 13 de marzo de 2017

Me duelen las costillas. Algo nacerá, el viento está poblado de la música de un viejo café, reminiscencias de una guerra en mi sangre o tal vez las líneas de una novela de Müller. Quiero algo que no se parezca a nada, a nada en particular. Unos ojos demasiado grandes, un pez que canta, una naranja azul. Ahora le llamo a la tristeza, la tomo de la mano, le ofrezco algo de beber, ella nunca me ha rechazado y le otorga a mi rostro una sonrisa retorcida y terrible. Si siguiera la tonada preferiría abrir el balcón y volar. Cuando los poetas se estrellan contra el pavimento -dicen- oscurece.

martes, 7 de marzo de 2017

Lo importante para la poesía es que se siga escribiendo, lo que no importa son las formas, el fondo e incluso las palabras, porque todo puede estar dentro de un poema (aunque no todo resulte poético), pero el final, la suma, el resultado debe serlo. 
He leído en los últimos meses una serie de quejas, bastante graciosas la verdad, sobre grupos de poetas, grupos literarios, amigos que escriben poesía, etc., donde la actividad que más he observado es la crítica, pero no es una crítica profunda, se hace desde el sentido del humor, con burla, (bastante superficial) y eso es ameno (por lo menos para mí) hasta cierto punto, pero no da para más, incluso a veces he leído en Facebook y otras redes sociales una especie de actualización de algunos estados con una cosa con cuerpo de poema, pero que son chistes, observaciones, pero muy rara vez contienen poesía, ¿para qué, por qué abordar esos textos como poemas, cuando no lo son?

Tengo muchas preguntas sobre lo que sucede actualmente con la poesía, sobre todo con la mexicana, que es la que conozco un poco mejor y la que más he podido disfrutar, criticar (sin chistes), y compartir. 

Me gustaría que en lugar de perder el tiempo con payasadas, podamos poco a poco apoyar a otros poetas, leerlos, darles una buena y sincera opinión sobre su trabajo, creo que eso ayudaría mucho a devolverle a los poemas la poesía y estaríamos menos perdidos.