Una noche escribí encerrada en un armario, con la poca luz que daba la pequeña pantalla de un teléfono, afuera todo era ruido y destrucción, el impulso y la necesidad de plasmar algunas palabras me llevaron a ese extremo.
No comprendo los días sin pasión, las palabras sin vida y sin raíz, para mí no es solamente el impulso (deseo), también es llegar siempre al clímax, construir algo, a veces un poema, a veces algo más.
He escrito desde la cama de un hospital, desde mi propia cama cuando me quedé sin poder caminar (por un tiempo), escribí desde la oscuridad, el dolor, el miedo, escribí sin tener a la mano un vaso de agua o un plato de comida caliente, escribí cuando no había en casa nada para protegerme del frío, solamente un montón de periódicos viejos.
¿Por qué muchos que tienen todos los medios para crear, no lo hacen o lo hacen tan mal?
No puedo entenderlo, ¿qué saben del amor, del compromiso, de la necesidad en todas sus formas, en todos los sentidos?
¿Están muertos frente a la pantalla, están muertos mientras sostienen un lapicero?
No hay comentarios.:
Publicar un comentario